Hay una situación que desconcierta a muchos dueños de tienda: el negocio vende bien, el margen se ve razonable, los clientes vuelven. Y aun así, todos los meses hay que estirar para pagarle a los proveedores.
Cuando pasa eso, la respuesta casi nunca está en el estado de resultados. Está en la bodega.
Tu inventario no es mercadería. Es plata.
Cada caja apilada en tu bodega es dinero que ya saliste de tu cuenta y que todavía no vuelve. No es un activo que duerme tranquilo: es capital de trabajo secuestrado.
Mientras esa mercadería no se venda, esa plata no sirve para pagar arriendo, ni sueldos, ni al proveedor que te está llamando. Y a diferencia de una deuda, nadie te avisa cuánto es.
Esa es la cuarta pregunta del marco que vimos en las métricas que dicen si tu tienda está sana: ¿tu plata está circulando o está detenida?
Los tres números que la responden
1. Valorización del inventario. Cuánta plata tienes en total en existencias, calculada al costo real de adquisición. No al precio de venta: al que tú pagaste. Es el tamaño del problema.
2. Días de inventario (DIO). Cuántos días tarda, en promedio, en salir lo que tienes guardado. Es la velocidad a la que tu plata vuelve.
3. Stock muerto. Los productos con existencias que no han tenido una sola venta en los últimos 90 días. Es la parte del problema que ya no tiene arreglo por sí sola.
El tercero es el que más duele y el que casi nadie mira, porque no aparece en ningún reporte de ventas: por definición, no vendió nada.
Cómo se calculan
Para un producto cualquiera, el punto de partida es su velocidad de venta diaria: cuántas unidades sale al día, en promedio, en los últimos 30 días.
Con eso:
Días de stock = unidades en bodega ÷ velocidad de venta diaria
Si tienes 180 unidades y vendes 3 al día, tienes 60 días de stock. Si tienes 180 y vendes 0,2 al día, tienes 900 días de stock: ese producto no se va a vender en dos años y medio.
Ese segundo caso es más común de lo que parece, y es exactamente el tipo de cosa que se detecta solo cuando se mide producto por producto. En el promedio de la tienda, queda escondido.
El consolidado te miente
Acá hay un error que cuesta caro en tiendas con más de una sucursal o bodega.
Si miras tu inventario consolidado, ves un total que se comporta razonablemente. Lo que no ves es que la mitad de ese stock está en la bodega equivocada: la parka que no sale en Pudahuel se habría vendido en la tienda de Providencia, pero nadie lo supo porque el número estaba sumado.
El capital inmovilizado hay que medirlo por bodega, no por empresa. Es la única forma de distinguir entre un producto que no se vende y un producto que está en el lugar equivocado. El primero se liquida; el segundo se traslada.
Qué hacer con un stock muerto
La reacción natural es esperar. "Ya va a salir", "en temporada se mueve", "si lo liquido pierdo plata".
Ese razonamiento tiene una trampa: la plata ya la perdiste cuando compraste. Lo que estás decidiendo ahora no es si pierdes, sino cuánto más vas a esperar para recuperar algo.
Tres caminos, en orden de preferencia:
Trasladar. Si el producto se mueve en otra sucursal, muévelo. Es la única opción que no cuesta margen.
Liquidar. Un producto con 118 días sin venderse no vale lo que pagaste: vale lo que alguien esté dispuesto a pagar hoy. Liquidar con 30% de descuento recupera capital que puedes usar para comprar algo que sí rota. Mantenerlo en estantería recupera cero.
Y sobre todo: no reponer. El error más caro no es tener stock muerto. Es volver a comprar lo mismo porque la orden de compra se arma por costumbre y no por rotación.
Dónde están estos números en Kanpo
El panel de Inventario muestra la valorización total al costo promedio ponderado, en tiempo real, y se recalcula al filtrar por bodega. Junto a eso, un contador de stock crítico avisa qué productos están bajo su punto de reposición, con semáforos de color para no tener que leer la tabla completa.
El módulo de Inteligencia cruza esas existencias con las ventas y calcula la velocidad de venta diaria, los días de stock disponibles y la sugerencia de compra —cuánto pedir considerando el tiempo de entrega de tu proveedor, para que la mercadería llegue antes del quiebre proyectado y no después.
Y la auditoría de capital inmovilizado entrega, por bodega: el capital total en inventario, cuánto de eso es stock muerto, qué porcentaje representa, los días de inventario promedio y la lista de productos críticos con sus días sin venta y la plata detenida en cada uno.
Los reportes de Inteligencia están disponibles en el plan Premium.
La pregunta de los domingos
Si tienes tu asistente de IA conectado, todo esto cabe en una sola pregunta, sin entrar a ningún reporte:
"¿Cuánto capital tengo inmovilizado en mercadería que no se ha vendido en los últimos 90 días, y cuáles son los diez productos peores?"
Te responde con la lista, los días que lleva cada uno sin moverse y cuánta plata tuya hay en cada caja. Cómo se conecta está acá: conecta tu IA a los números reales de tu tienda.
Por dónde partir
Esta semana, sin sistema ni planilla compleja:
1. Camina tu bodega y anota los diez productos de los que más unidades tengas.
2. Para cada uno, averigua cuándo fue la última venta.
3. Multiplica las unidades por lo que te costó cada una.
Ese número —la plata detenida en esos diez productos— suele ser incómodo. Y es el punto de partida contra el cual vas a comparar el próximo trimestre.
Un último aviso: hay una versión peor del problema, que es el inventario que el sistema dice que tienes y que en realidad no está. Eso lo cubrimos en vender sin stock.
¿Cuánta plata tienes detenida ahora mismo?
Te mostramos la auditoría de capital inmovilizado con el inventario de tu propia tienda.